Cuando el Mundial quiso ser el Super Bowl
Cuando el Mundial quiso ser el Super Bowl se convirtió en el eje de una reflexión sobre la estrategia de marca de la FIFA y el cambio de su producto hacia un formato de entretenimiento. El artículo describe cómo, en la final, el espectáculo de medio tiempo tomó protagonismo, diluyendo el papel del fútbol y generando un debate: para algunos fue una evolución; para otros, una copia innecesaria. Más allá de si “gustó”, el texto sostiene que el fenómeno responde a una estrategia empresarial global bajo Gianni Infantino, con transformaciones como el Mundial ampliado a 48 selecciones, el nuevo Mundial de Clubes, experiencias VIP y mayor presencia de creadores de contenido y celebridades para abrir nuevas oportunidades comerciales. La cuestión final planteada es el riesgo de que el cambio altere lo que hizo valioso al torneo.







