Descomplicado
El artículo describe cómo la caída de Guadalupe Taddei al frente del INE habría sido consecuencia de investigaciones y señalamientos vinculados a supuestos hechos de corrupción, que el texto engloba como “Taddeigate”. Se afirma que todo comenzó con indagaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sobre proveedores del INE, en el marco de presuntos delitos como lavado de dinero, simulación de competencia y triangulación. Según el relato, alrededor de ocho empresas proveedoras asociadas a José Alfredo y Raymundo Francisco Hernández Casillas habrían obtenido contratos por 197 millones de pesos para la elección judicial. Entre las firmas mencionadas figuran Cajas Graf, TOL Producciones y varias más. El caso, agrega, alcanzaría a OPLES y se asocia a contratos por más de 60 millones de pesos en estados como Sonora y Quintana Roo, entre otros.







