Dos viticultores daneses transforman una construcción del siglo XVII de un pueblo de Alicante en una bodega para vender sus propios vinos
Dos viticultores daneses transforman una construcción del siglo XVII de un pueblo de Alicante en una bodega para vender sus propios vinos describe el proyecto que David y Jonas Tofterup impulsan en Benissa (Marina Alta). Los hermanos, que perseguían el objetivo desde hace tres décadas, inauguraron su propia bodega tras restaurar el Riurau del Ferrandet, un edificio emblemático del siglo XVII. El artículo indica que su vinculación con el vino comenzó cuando la familia se trasladó a España por el trabajo del padre, y que durante años elaboraron en instalaciones alquiladas en Yecla. Para adquirir y rehabilitar el inmueble —cerca de la autopista AP-7— organizaron acuerdos logísticos con la familia propietaria. La recuperación incluye muros de “piedra seca”, acequias, pozo original y una antigua pila de lavar. También se prevé producción enfocada en moscatel y giró, con primera vendimia en septiembre. Antes, Bodegas Trenza se apoyaba en el monastrell de viñas viejas del Altiplano.




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