El acuerdo entre EE.UU. e Irán es un bienvenido regalo de cumpleaños para Trump, pero está envuelto en incertidumbre
El acuerdo para poner fin a las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, visto por Donald Trump como un regalo de cumpleaños, llega envuelto en incertidumbre pese a promesas de Ormuz abierto y levantamiento del bloqueo naval. El presidente afirmó que fluye el petróleo y que se abriría una era de paz y seguridad. El vicepresidente J. D. Vance declaró en Fox News que el pacto consagra que Irán no posea armas nucleares y que Estados Unidos podrá verificar su cumplimiento. Sin embargo, persisten dudas sobre límites al enriquecimiento y el destino del uranio altamente enriquecido. Un memorando de entendimiento contempla una prórroga de 60 días del alto el fuego, con negociaciones técnicas posteriores. Irán, por su parte, señaló que las negociaciones finales se pospondrán hasta que la otra parte cumpla sus compromisos. Analistas señalan que la normalización del transporte marítimo de petróleo, tras retirar minas y despejar el estrecho, podría tardar semanas, con un mercado energético ya bajo presión. A pocos días de la firma, quedan pendientes detalles críticos que decidirán la viabilidad del acuerdo en el terreno.





