El conflicto en Oriente Medio sigue pasando factura al turismo en la región
El conflicto en Oriente Medio sigue pasando factura al turismo regional y global, afectando seguridad, conectividad y costos operativos en pocos meses. De acuerdo con cifras del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), la crisis ha llegado a generar pérdidas de hasta 600 millones de dólares diarios en la industria mundial. El impacto no se limita a los países involucrados directamente: provoca un “desvío de demanda”, con viajeros que reducen la exposición percibida y se inclinan por destinos considerados más seguros como el sur de Europa, el Caribe y el sudeste asiático. En el Golfo y zonas cercanas, el daño se describe como estructural; en Irán se menciona el cierre de espacios aéreos, afectaciones a patrimonio histórico y una paralización de la cadena de valor. Además, se reportan interrupciones de rutas aéreas, alzas de combustible y escasez de suministros, elevando precios de boletos y alojamiento. ONU Turismo advierte que el escenario podría recortar entre uno y dos puntos porcentuales las proyecciones de crecimiento mundial de este año, con un verano de 2026 dependiente de reservas de última hora y resiliencia de destinos.







