El hijo de la princesa heredera de Noruega, condenado a cuatro años de cárcel por violación
El veredicto en Oslo suma un nuevo capítulo a la atención que provoca la familia real noruega: Marius Borg Hoiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, fue condenado a cuatro años de prisión por dos violaciones, maltrato a una expareja y otros cargos, tras un juicio celebrado entre el 3 de febrero y el 19 de marzo. El tribunal rechazó dos cargos de violación y sostuvo condenas por amenazas y faltas de tráfico. Hoiby, de 29 años, no tenía empleo oficial; desde principios de febrero permanecía en prisión preventiva y no asistió a la lectura por motivos de salud, siguiendo la sesión por videoconferencia. La Fiscalía había pedido siete años y siete meses; la defensa pidió absolución en los cargos de violación y una pena de año y medio por otros delitos que admitió, incluidas lesiones, amenazas y transporte de 3,5 kg de marihuana. El fiscal Sturla Henriksbo calificó la sentencia como larga y severa, subrayando que nadie está por encima de la ley, independientemente de la familia a la que pertenezca. Tras anunciar recursos, los abogados de Hoiby indicaron que apelarán. El caso expone la notoriedad pública de un heredero cuyas experiencias estuvieron marcadas por excesos.




