El último choque de Trump con Sánchez y su relación con Infantino amenazan con que la final del Mundial 2030 sea en Casablanca y no en Madrid
El último choque entre Donald Trump y Pedro Sánchez en la cumbre de la OTAN, en Ankara, reaviva la preocupación en España sobre la sede de la final del Mundial 2030. Según se recoge, la Federación Española teme que la tensión política entre Washington y Madrid influya en la decisión de la FIFA para arrebatar el Santiago Bernabéu y mover el partido al Gran Estadio Hassan II de Casablanca. La resolución oficial se espera entre noviembre y diciembre de este año. El artículo describe cómo, en Turquía, Trump ordenó a sus equipos cortar comercio con España y la calificó como “causa perdida” y “aliado terrible” por el rechazo a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB y por no permitir el uso de las bases de Rota y Morón. Luego, en el vuelo de regreso, reconoció “múltiples pagos” por parte de España. El texto también vincula el conflicto deportivo a Gianni Infantino, presidente de la FIFA.







