El mal trago con Cabo Verde acaba con la paz de Argentina
Argentina sufrió un revés en su estreno de eliminatoria ante Cabo Verde, rompiendo la tranquilidad con la que había transcurrido el Mundial y obligando a revisar su dependencia del rendimiento de Lionel Messi. En un partido de dieciseisavos disputado en Miami, Cabo Verde dio la sorpresa al imponerse por 3-2 en prórroga, con triunfo decidido por dos goles a balón parado en el tiempo extra y una resistencia final. El encuentro, descrito como una victoria para el equipo africano y un “mal trago” para la Albiceleste, elevó a Messi a su séptimo tanto en Estados Unidos y amplió a 20 su récord de máximos goleadores en Mundiales. Argentina había avanzado con una ruta “amable” en fase de grupos (Argelia, Austria y Jordania) y sin grandes presiones, pero el partido mostró grietas: el ataque dependió casi en exclusiva de Messi y el mediocampo tendió a perder fluidez al perder posesión. Tras el resultado, el próximo martes 18.00 horas enfrentará a Egipto.






