Extorsionar como la CNTE
La CNTE jamás ha sido un movimiento educativo. Es una organización que, según el texto, se especializa en la extracción de rentas políticas, no en resolver el conflicto sino en administrarlo y alargarlo. Cada marcha, plantón, aeropuerto sitiado o caseta destruida activa el mismo efecto: el gobierno negocia para ganar tiempo. Más allá de la CNTE, el autor señala que gobiernos de PRI, PAN y Morena reforzaron ese incentivo: bloquear para ser atendido. Se describe la reforma educativa de 2013 como una tentativa de recuperar la rectoría del Estado sobre la educación, quitar control de plazas y promover una carrera docente basada en reglas públicas y mérito, aunque la CNTE aprendió a operar fuera del sistema. El texto propone que Claudia Sheinbaum podría tener una oportunidad política si logra dialogar directamente con los maestros, no solo consultarlos, para construir una relación sostenida y romper el monopolio de la representación magisterial. En la implementación, advierte, una consulta mal diseñada o una interlocución sin consecuencias podría fortalecer a la CNTE o convertirse en clientelismo. La CNTE desaparecería cuando los maestros ya no necesiten bloquear para ser escuchados.





