Industria armamentista ante una guerra de desgaste inteligente
La industria armamentista enfrenta una transformación acelerada por guerras de alta intensidad en Medio Oriente y Ucrania, que evidenciaron limitaciones de modelos tradicionales de producción. El gasto militar global alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares en 2025, según el SIPRI, y se proyecta que la tendencia continúe al alza en 2026 por la incertidumbre geopolítica y el avance de la guerra tecnológica. Estados Unidos lidera el ranking de presupuestos militares para 2026 con 975.600 millones de dólares. El foco se desplaza hacia tecnologías de bajo costo y alta precisión: el Pentágono busca munición avanzada y asequible por el agotamiento de existencias críticas. En ese cambio, empresas como Helsing y Anduril impulsan sistemas con IA, mientras sistemas de defensa aérea como Iron Dome y C-RAM emplean IA para detectar, analizar y priorizar interceptaciones en milisegundos.







