Jugar al fútbol en La Maroma
El relato “Jugar al fútbol en La Maroma” recorre campos de fútbol situados en entornos montañosos y extremos, donde la altitud y las condiciones climáticas elevan la singularidad de los recintos. El texto sitúa su punto de partida en la sierra granadina (Fornes o Jayena), con el Parque Natural de las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama y la cima de La Maroma, en la Axarquía malagueña. Pese a que cuesta imaginar un estadio reglamentario a más de 2.000 metros y con nieve en enero, se afirma que existe un campo en Europa con medidas oficiales. También se menciona el estadio más elevado del continente, el Ottmar Hitzfeld, en el pueblo suizo de Gspon (2.012 m), al que no se llega por carretera y se accede en teleférico, con césped artificial ligeramente inclinado. El artículo añade otros ejemplos en montañas del Mediterráneo y un recinto en Imotski (Croacia), cerca de la fortaleza medieval de Topana, donde se tuvo que rellenar un valle con rocas y tierra para construir el campo.







