La embestida contra Rusia
La embestida contra Rusia se presenta como el reflejo de cómo la guerra contra Irán está reconfigurando el conflicto de gran alcance en Ucrania, con tensiones en aumento y menor margen para un armisticio mientras Trump relega su intención de negociar con Putin. El texto sitúa el origen del choque en la estrategia occidental de “acoso” tras la desintegración de la URSS: ampliación de la OTAN hacia el Este, red de bases en fronteras rusas y sanciones económicas acompañadas desde Bruselas. Se menciona el sabotaje atribuido a la CIA sobre el gasoducto Nord Stream, que habría reducido las compras de gas ruso del 40% al 9% del total importado por la UE, afectando especialmente a Alemania. En paralelo, Rusia habría reforzado su giro comercial hacia Oriente: la participación de Europa en el intercambio bajaría del 47% al 11%, mientras Asia subiría del 29% al 66%.




