La verdad científica sobre los puntos de inflexión climática irreversibles
La verdad científica sobre los puntos de inflexión climática irreversibles sostiene que el calentamiento no es un proceso lineal, sino que funciona como un sistema con umbrales: al cruzar ciertos límites, se activarían cambios drásticos con efectos de retroalimentación positiva. El artículo explica que uno de los puntos críticos sería el permafrost en Siberia, Alaska y Canadá, capa congelada durante miles de años que almacena materia orgánica. Con el Ártico calentándose 3 a 4 veces más rápido que el resto del mundo, al derretirse el permafrost se liberarían CO₂ y metano, con un potencial de calentamiento hasta 28 veces superior al del CO₂ en un horizonte de un siglo. La preocupación es que el proceso se refuerza: más temperatura derrite más permafrost y aumenta el calentamiento. Estudios citados indican un “goteo” acelerado. Modelos advierten que, si el calentamiento supera 1,5 °C sobre niveles preindustriales, el deshielo a gran escala podría volverse difícilmente reversible.





