Mira que si, al final, ganamos el Mundial...
El artículo vincula la final del Mundial, que se jugará en Nueva York, con el debate político en España, planteando que el fútbol opera como “paréntesis” antes de que el resto de asuntos regrese a primera plana. El autor afirma que, si España gana, aumentaría la euforia nacional y el “pesimismo” quedaría relegado entre celebraciones y consignas. También sugiere que, durante el torneo, ciertos “affaires” podrían quedar temporalmente sepultados, antes de volver con fuerza tras la final. El texto sostiene que no puede sostenerse una vida basada solo en “pan y circo” y anticipa que después del domingo habrá que “construir un país”. Además, relaciona ese después con posibles maniobras en ámbitos migratorios, reformas legales o ambientales, y destaca que el Mundial termina, pero el debate social continúa.






