Moncloa convierte a sus participadas en un foco permanente de conflictos
Moncloa, a través de la SEPI, mantiene un papel activo en empresas estratégicas y ha convertido sus participadas en focos recurrentes de conflicto, según el artículo. El caso de Indra muestra cambios bruscos en el consejo: la SEPI volvió al accionariado en 2013, elevó su participación al 28% en 2022, y ese año cesó de forma sorpresiva a cinco consejeros independientes con el beneplácito del Ejecutivo, desencadenando reconfiguraciones. Desde entonces, Indra acumuló tres presidentes y cuatro consejeros delegados. En enero de 2025, la SEPI nombró a Ángel Escribano presidente; en abril de 2026, dimitió tras presiones asociadas a Moncloa. El conflicto se agravó con la frustrada fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), cuya viabilidad se frenó al considerarse insalvable un conflicto de interés. Con Escribano fuera, la empresa inicia una nueva etapa con Ángel Simón y Josep Maria Recasens. Se menciona que el año previo adjudicó “a dedo” contratos por 13.000 millones. También se cita Redeia, con 20% de participación vía SEPI desde 2005.




