Nace una nueva era dorada en el baloncesto femenino español
La selección española femenina de baloncesto atraviesa un “nuevo ciclo” tras una etapa marcada por ausencias y derrotas ante Bélgica. España no se clasificó para el Mundial en un momento crítico, luego cayó en cuartos de final en París 2024 ante Bélgica y repitió la dificultad contra ese rival en el tramo final de sus procesos. Dos años antes, el equipo logró medalla europea de plata, aunque sin llegar al oro. Posteriormente, Bélgica abandonó el Mundial en cuartos por su reconstrucción, mientras España se llevó el bronce. El relevo se sustenta en edades muy bajas: varias jugadoras rondan los 20-22 años y otras aportan liderazgo y experiencia (Raquel Carrera, 25; Maite Cazorla y María Conde, 29; Paula Ginzo, 28). Con un horizonte que apunta a Vilnius 2027, Los Ángeles 2028 y Tokio 2030, el trabajo de formación aparece como la base del retorno a la élite.







