Opinión | Cuando el violento termina mandando en el fútbol
El artículo denuncia que, pese a años de medidas para controlar la violencia en el fútbol uruguayo, los incidentes continúan. Se señala que el clásico del domingo en el estadio Campeón del Siglo requirió un operativo de 618 policías, con efectivos de Montevideo, Canelones, Maldonado y San José, además de Guardia Republicana, Policía Caminera, Bomberos, Aviación y otras dependencias, con controles iniciados dos días antes. Aun así, el partido terminó con enfrentamientos, policías lesionados y detenidos. También se reportan críticas de la Guardia Republicana por “errores básicos” y por la orden de replegarse mientras recibían agresiones con piedras. Durante las inspecciones se halló un cuarto ciego construido dentro de la tribuna, contiguo a un baño, con material prohibido. Peñarol anunció una investigación interna, pero el texto remarca que la Fiscalía deberá determinar responsabilidades.







