Planta de Topolobampo desata nuevas protestas
La llegada de maquinaria industrial alemana a Topolobampo desata un conflicto geopolítico y ambiental en la Bahía de Ohuira. El proyecto de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial del consorcio Proman, busca convertir gas natural en 2,200 toneladas diarias de amoniaco para fertilizantes, con un emplazamiento que muchos consideran peligroso para un ecosistema protegido por Ramsar. Las protestas indígenas y ambientalistas han llevado la lucha a la Embajada de Alemania en la Ciudad de México, donde se exige retirar el respaldo financiero de KFW-IPEX. En juego está la soberanía alimentaria frente a lo que los críticos llaman ecocidio. Aunque 11 comunidades mayo-yoreme dieron el sí en una consulta de 2022, tres localidades a la periferia de la bahía —Ohuira, Paredones y Lázaro Cárdenas— mantienen rechazo. Semarnat indica que los permisos vigentes son de septiembre de 2022 y Profepa supervisa la obra, con Alicia Bárcena enfatizando la necesidad de vigilancia ambiental.




