Una crisis que va más allá de la disputa salarial en el IMSS
El conflicto laboral en el IMSS escaló a niveles de tensión que, según el texto, no se veían en dos décadas y refleja una crisis estructural más amplia que alcanza a 78 millones de derechohabientes. El artículo vincula el deterioro con restricciones en la Modalidad 40, un esquema que permite mejorar pensiones para trabajadores que iniciaron su vida laboral antes de 1997. A diferencia de una reforma legal, esas restricciones se establecieron por acuerdo administrativo y han afectado proyectos de cientos de miles. Además, se describe un deterioro severo de la atención médica y reclamos por falta de anestesias, bombas de infusión, ventiladores, camillas, monitores y termómetros. También se señalan problemas previos como fragmentación institucional, insuficiencia de recursos y cambios operativos sin planeación, que habrían agravado el desabasto de medicamentos.







