Yéremy Pino: "Con 17 años no defendía nunca, era un extremo caprichoso"
Con 17 años, Yéremy Pino no defendía nunca y ya era considerado un extremo caprichoso, etiqueta que su historia reciente intenta desmentir. Nacido en Las Palmas en 2002, dejó pronto su casa para perseguir la ilusión de ser futbolista en Villarreal y, en su barrio, lo comparaban con Cristiano Ronaldo. Tras una década en el club, dio el salto a Londres, una experiencia descrita como un cambio drástico, a veces loco. En la Premier encontró un ritmo más táctico y veloz, lo que le obligó a leer el juego y a ser más intenso defensivamente para no desconectarse. La distancia con su familia, a cinco horas de vuelo, se hizo sentir; el tráfico, el idioma y el clima también complicaron la adaptación. Deportivamente, jugar de diez le dio mayor amplitud de campo y la posibilidad de cubrir varias posiciones, especialmente por la izquierda, perfil que completa con su capacidad para lanzar faltas. Emery, para él, es el entrenador que más le ha enseñado a defender y a entender la táctica. Hoy, tras ganar la Conference League con el Crystal Palace, busca quitarse el mal recuerdo de Qatar con una buena actuación mundialista, sin perder el vínculo con su barrio y con sus amigos de siempre.


