Cómo afrontar la reacción contra la IA
La reacción contra la IA se está intensificando y ya afecta planes relacionados con centros de datos, señalados como infraestructura clave para el avance tecnológico. En Estados Unidos, las protestas contra proyectos de centros de datos llegaron a frenar iniciativas por casi 100.000 millones de dólares, mientras que en encuestas alrededor del 40% de los votantes afirma querer prohibir la IA en la mayoría de sectores. En paralelo, trabajadores de Samsung en Corea del Sur amenazaron con huelga para exigir pagos extraordinarios tras el aumento de beneficios de fabricantes de chips. El análisis indica que la oposición a centros de datos supera el típico “no en mi patio trasero”: en algunos casos, se prefiere incluso un reactor nuclear. El texto advierte que limitar la potencia de cómputo o regular en exceso podría frenar aplicaciones como investigaciones biomédicas, citando la desaceleración en vacunas de ARNm.





