Cuando el crecimiento depende de lo que falta
El artículo plantea que la economía mundial se está moviendo hacia un “nuevo régimen” en el que las restricciones de oferta vuelven a marcar el crecimiento, la inflación y la inversión. Tras décadas donde bastaba con expandir la producción para satisfacer una demanda creciente, la pandemia, los conflictos geopolíticos y la fragmentación del comercio mostraron la fragilidad del modelo centrado en eficiencia. A esto se suma la adopción acelerada de inteligencia artificial, que impulsa una demanda mucho mayor de electricidad, centros de datos, semiconductores e infraestructura digital. Estas presiones redefinen tasas de interés y la asignación de capital, elevando la importancia de redes eléctricas, transmisión, insumos críticos, agua, talento y financiamiento de largo plazo. Para inversionistas, cambia la evaluación de riesgos y portafolios.





