Dónde vendrá el orgullo después de la IA? - El Heraldo de México
Dónde vendrá el orgullo después de la IA? aborda, en formato de columna, cómo la automatización altera la relación entre trabajo y sentido personal. El texto propone imaginar tareas de oficio repetitivo —como el trabajo de un contador con declaraciones fiscales— realizadas por IA en “cuatro minutos”, sin errores y sin horas extra. Aun cuando el resultado mejora y produce alivio, aparece una “incomodidad” distinta: se difumina el logro como distinción exclusivamente humana. La columna describe el “contrato más viejo del mundo”, donde el empleo funciona como proveedor de identidad: el oficio define en parte quién es una persona para su entorno, desde el padre que pregunta a qué se dedica el hijo hasta la percepción social del trabajo. Señala que no se discute solo desaparición de empleos, sino la pérdida de oportunidad de sentir excelencia personal cuando una IA resuelve un problema en segundos o realiza investigaciones en “treinta segundos”.






