El arte perdido: así fue como el CGI asesinó al talento que dibujaba a mano en Disney
Bajo el título “El arte perdido”, el texto describe cómo la expansión del CGI desplazó el trabajo de animadores que dibujaban a mano en Disney, marcando el final de una forma de producción tradicional. Se menciona el caso de Aaron Blaise, que inició carrera en el estudio con clásicos como “Aladdín” y “El Rey León”, y dirigió “Hermano oso” (2003), una de las últimas películas dibujadas a mano por Disney antes de priorizar la animación generada por ordenador. Blaise dejó la compañía y se enfocó en docencia y creación; más de tres años y 11.000 dibujos individuales después, su cortometraje “Snow Bear” ya está disponible en YouTube. El artículo contextualiza el cambio: aunque el CGI ganó dominio en taquilla —cita “Toy Story 5”— muchos profesionales con formación 2D no preferían ese método, terminando en televisión, freelance o salida de la industria.






