El debate de los riesgos de la IA y el desafío de los emergentes modelos abiertos chinos
Estados Unidos y China chocan en IA con modelos de desarrollo casi opuestos: en Washington, grandes laboratorios como Anthropic y OpenAI impulsan enfoques cerrados y autorregulación; en Pekín, actores como DeepSeek, Moonshot, Alibaba y Zhipu apuestan por modelos abiertos y por cumplir marcos regulatorios estatales. El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, advirtió que el código abierto puede facilitar que China alcance hegemonía y que sea “muy difícil” imponer barreras o monitorear usos, citando riesgos como ciberataques o ataques biológicos. La tensión surge tras alertas públicas sobre pérdida de control y extinción humana, mientras Anthropic sostiene que sus modelos detectaron intentos ligados a armas biológicas y desinformación. En paralelo, China atribuye su ventaja competitiva al acceso a cómputo frente a restricciones de chips avanzados.






