El futuro del Estado de Bienestar en la Era de la IA
El Estado de Bienestar, construido tras la Segunda Guerra Mundial, enfrenta una “encrucijada existencial” por una convergencia de factores: envejecimiento acelerado, automatización impulsada por IA y desigualdad digital, además de una geopolítica que disputa el control de datos. Informes citados sitúan 2040 como un punto de inflexión global. La “revolución de la longevidad” elevará la esperanza de vida mundial a 77,2 años hacia 2040 y, con natalidad por debajo del reemplazo, reducirá el peso de quienes cotizan. En España, el ratio proyectado sería de 1,7 activos por jubilado (vs. 3,4 actuales). La IA podría afectar a casi 40% de empleos globales y dos tercios en países en desarrollo, generando polarización: más demanda de perfiles de alta cualificación y presión sobre tareas rutinarias, con migración como elemento de ajuste.




