El oro despierta y los chips sufren una corrección
Con la antesala de la calma estacional de mediados de agosto, los mercados se mantuvieron relativamente tranquilos, aunque cerca de máximos recientes y con foco en tres temas: el debate sobre tipos de interés en EE. UU., los posibles ganadores de la IA y la evolución de Oriente Próximo. Irán llegó a un acuerdo con Omán para una ruta de transporte marítimo, y el barril de Brent volvió a situarse por debajo de 80 dólares. En renta variable, destacaron movimientos en activos ligados a la IA: la onza de oro subió un 5% hasta superar los 4.200 dólares, su nivel más alto desde el 18 de junio. También hubo un desplome cercano al 14% en SpaceX tras publicar sus cuentas trimestrales, con escepticismo sobre visibilidad de gastos frente a rentabilidad.






