La banca descubrió tarde que no todos podemos vivir dentro de una aplicación
La banca descubrió tarde que no todos podemos vivir dentro de una aplicación: la discusión parte de una medida que elimina penalizaciones para personas mayores de 65 años y para quienes tienen una discapacidad reconocida igual o superior al 33% al retirar efectivo en ventanilla. El texto argumenta que el problema de fondo no son solo las comisiones, sino la falta de accesibilidad a operaciones cotidianas realizadas por canales digitales o cajeros automáticos. El autor relata experiencias en oficinas donde sacar dinero, ingresar efectivo o consultar información requería la intervención de un empleado, debido a que la persona no puede ejecutar el trámite autónomamente. El artículo sostiene que esa ayuda implica compartir datos privados (número de cuenta, saldo, movimientos, montos y en ocasiones el PIN), a veces en espacios con otros clientes. Por ello, critica que la autonomía termine dependiendo de terceros y sugiere que eso no equivale a inclusión.







