La gestión de identidades no humanas en entornos digitales
La gestión de identidades no humanas se está convirtiendo en un reto central de ciberseguridad a medida que la inteligencia artificial, la automatización y el uso de múltiples nubes expanden el número de “cuentas” operativas. El informe Cybersecurity considerations 2026 de KPMG señala que estas identidades ya superan ampliamente a las humanas. Su crecimiento se asocia con microservicios, automatización de procesos y cadenas de suministro digitales interconectadas, pero no ha venido acompañado del mismo nivel de control, responsabilidad y visibilidad. El impacto se refleja en que 59% de las organizaciones reportaron brechas de datos vinculadas a terceros en los últimos 12 meses, asociadas a accesos no humanos mal gestionados. Además, muchas identidades operan con privilegios excesivos, accesos de larga duración y supervisión limitada. Con agentes de IA capaces de actuar de forma autónoma—generar código, acceder a grandes volúmenes de datos y crear identidades temporales—el riesgo aumenta. A nivel ejecutivo, 92% de los responsables de tecnología considera que la gestión de agentes de IA será una competencia crítica en los próximos cinco años. El CISO debe integrar gobernanza, gestión de riesgos y coordinación con la alta dirección, mientras 61% de las organizaciones desconfía de operar agentes autónomos sin supervisión humana.







