La IA amenaza con disparar las emisiones de CO₂, pero una solución bajo tierra podría evitar el 90 %
La expansión de la inteligencia artificial podría disparar las emisiones de CO₂ por la demanda energética de los centros de datos, pero un enfoque de captura y almacenamiento bajo tierra permitiría evitar hasta el 90% del impacto, según un trabajo publicado en Energy and Fuels. Aunque el estudio se centra en Estados Unidos, describe una dinámica que también se replica en Europa, Oriente Medio y Asia, donde se construyen nuevas instalaciones para dar servicio a IA, nube y procesamiento masivo de datos. En el escenario analizado, la potencia requerida por estos complejos pasaría de 40 a 169 gigavatios entre 2025 y 2030, más de un 320% de incremento, elevando su peso en el sistema eléctrico de 3,3% a cerca de 12,3%. Si la nueva demanda se cubriera principalmente con combustibles fósiles, los gases de efecto invernadero asociados podrían pasar de 90 a 404 millones de toneladas anuales entre 2025 y 2030. El trabajo propone capturar CO₂ antes de su liberación a la atmósfera y almacenarlo en formaciones geológicas profundas.






