La inteligencia artificial entra en la era industrial
La inteligencia artificial entra en la era industrial: el texto sostiene que la IA ya no se usa solo para pruebas, sino que se integra en actividades específicas como asistencia al desarrollo de software, atención al cliente, análisis documental, investigación jurídica, generación de contenidos y automatización de procesos internos, incluyendo asistentes y herramientas de productividad. Según el artículo, el mercado está pasando de promesas a consumo real, reflejado en ingresos recurrentes, contratos acumulados y rapidez en la absorción de capacidad de cómputo en servicios en la nube. Aun así, recalca que la IA sigue siendo pequeña en términos de PIB o gasto laboral global, pero grande por las decisiones que provoca. En empresas, el foco inicial es eficiencia: reducir tareas repetitivas, acelerar código, mejorar calidad de respuestas, acortar ciclos de análisis y localizar información. El contexto compara su adopción con etapas iniciales de la nube y la electricidad: primero optimizar lo existente y luego reconfigurar modelos de negocio.






