La inteligencia humana vs. la inteligencia artificial
La inteligencia humana frente a la inteligencia artificial es la cuestión central. La IA hoy genera un fuerte sesgo de entusiasmos que se acompaña de un largo debate sobre su progreso. La inteligencia humana se define por la capacidad de aprender y resolver problemas utilizando experiencia para decidir, comunicarse y regular emociones. Es de origen biológico y está adaptada por evolución; la IA es una matemática programada creada por humanos mediante código. La inteligencia natural emplea neuronas y bioelectricidad; la IA utiliza silicio y electricidad y no posee conciencia ni comprensión real. En cuanto a capacidades, la inteligencia humana puede aprender con pocos datos y de forma multidimensional, mientras la IA requiere millones de registros y entrenamiento masivo. El cerebro consume alrededor de 20 vatios, frente a centros de cómputo de megavatios que respaldan sistemas de IA. Los criterios de superdotación en humanos se miden por coeficiente intelectual dentro de rangos que varían, con categorías que van desde la inteligencia normal hasta la genialidad. Aun así, la IA actual no alcanza la creatividad disruptiva, intuición o saltos lógicos abstractos propios de una superdotación humana. El texto aborda la idea de que la neuroplasticidad y la mentalidad de crecimiento permiten ampliar las capacidades cognitivas humanas con práctica, desafíos y aprendizaje continuo.





