La productividad de la IA no se mide contando tokens
La discusión sobre IA y productividad empresarial está cambiando de enfoque: medir “productividad” solo por tokens o por el tiempo que empleados usan herramientas de IA puede acabar reflejando actividad, no resultados. El análisis cita ejemplos como Starbucks, que vinculó cerca de una cuarta parte de la bonificación de personal de IT al uso frecuente de un asistente, lo que terminó incentivando “aparentar” adopción. También se menciona a Uber, que agotó el presupuesto de IA previsto para 2026 en cuatro meses tras fuertes incentivos de uso a ingenieros. El texto sostiene que las métricas basadas en impacto funcionan mejor cuando la IA acelera tareas medibles; cuando actúa como “socio de razonamiento”, el valor está en la calidad de las opciones generadas y no en el consumo de tokens.







