La regulación de la inteligencia artificial: un desafío impostergable - El Heraldo de México
La inteligencia artificial pasó de ser una herramienta especializada a formar parte de la rutina diaria, con usos que van desde estudiar, trabajar y programar hasta generar imágenes y apoyar decisiones en buscadores, redes sociales, video y servicios bancarios. El texto también advierte que su adopción abre riesgos: fraudes con clonación de voz, videos manipulados, desinformación masiva, suplantación de identidad, extorsiones digitales y contenido falso para influir en la opinión pública, además de amenazas a la privacidad por el uso indebido de datos. En respuesta, varios gobiernos avanzan en regulación: la UE aprobó la AI Act con clasificación por nivel de riesgo; EE. UU. impulsa reglas sectoriales y lineamientos federales; Canadá y Japón desarrollan enfoques propios. El reto central es equilibrar libertad con dignidad, privacidad y seguridad.






