Los lugares de trabajo buscan IA más barata mientras se desvanece la moda del "tokenmaxxing"
La moda corporativa de “tokenmaxxing”, consistente en maximizar el uso de tokens en herramientas de IA generativa como ChatGPT de OpenAI y Claude de Anthropic, está perdiendo tracción. Un motivo recurrente es que los costos aumentan sin un salto proporcional en productividad. Vincent Gusdorf, jefe de analítica de IA en Moody’s Ratings, advierte en un informe que el enfoque debe ser más disciplinado. Explica que cada token equivale aproximadamente a tres cuartos de una palabra y que hay límites, con versiones más caras que permiten topes mayores. Señala que, pese a la euforia de ejecutivos en Silicon Valley, la tendencia se frenó en verano cuando se evidenció que “crear con IA algo que no necesitas” sale caro. Satya Nadella advirtió que los clientes pagan dos veces: por tokens y por proporcionar datos propietarios.







