Pagas una cerveza y tienes IA ilimitada: así funciona el curioso bar de la inteligencia artificial
Pagar una cerveza y acceder, durante la estancia, a “IA ilimitada” es el gancho de los llamados bares de inteligencia artificial, un concepto que empieza a aparecer en mercados como Estados Unidos, Inglaterra, Japón, Alemania y China. La mecánica es simple: el cliente consume una bebida y utiliza la infraestructura de IA del local desde su propio ordenador para programar, generar contenido, analizar información o experimentar con modelos. El acceso puede gestionarse mediante red local, código QR u otros sistemas, y el consumo suele medirse en tokens, aunque en algunos casos se ofrece acceso sin límite mientras permanezca en el establecimiento. El modelo busca convertir el bar en un espacio de trabajo tipo coworking, con capacidad de cómputo añadida.





