Richard Horne, jefe de la agencia británica de ciberseguridad: "No nos preparamos para los conflictos del mañana... hasta cierto punto, ya los estamos librando"
Richard Horne, director ejecutivo del National Cyber Security Centre (NCSC) británico, alertó que la línea entre ciberataque y acto de guerra es cada vez más difusa. En un contexto de tensiones geopolíticas y avance acelerado de la inteligencia artificial, advirtió que el conflicto digital “ya” ocurre en alguna medida. Horne planteó que la guerra del futuro podría iniciar de forma silenciosa, infiltrándose en redes eléctricas, sistemas financieros, hospitales e infraestructuras críticas. El reto no solo es tecnológico: también influyen sistemas antiguos, software vulnerable y organizaciones que tardan en corregir fallos conocidos. Según el NCSC, entre junio de 2025 y mayo de 2026 gestionó más de 200 incidentes vinculados a infraestructuras críticas; cerca del 75% involucraban actores estatales. Enfatizó que los atacantes también usarán IA, acortando tiempos de reconocimiento y explotación.






