Irán enfría la cumbre de Doha mientras Ormuz vuelve a tensar la crisis energética global
Irán enfría la cumbre de Doha mientras Ormuz vuelve a tensar la crisis energética global, al rechazar confirmar un encuentro bilateral en Qatar, lo que reduce expectativas de distensión con Estados Unidos. El pulso afecta la dimensión diplomática y repercute en mercados: Washington enfrenta una caída de 5,5 millones de barriles en sus reservas estratégicas, mientras el Estrecho de Ormuz registra movimientos inusuales de superpetroleros. En el canal abierto, Steve Witkoff aparece en Doha como pieza para recomponer interlocución tras el bloqueo de confianza. La negativa iraní se acompaña de un mensaje de “razonabilidad y firmeza” ante “bravuconadas” estadounidenses, buscando evitar tanto romper la vía diplomática como negociar bajo presión. Ormuz concentra aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial y cerca de un tercio del crudo transportado por mar; interrupciones parciales podrían elevar seguros, retrasar entregas y tensionar el precio del barril.







