Los bosques urbanos son infraestructuras críticas para combatir el cambio climático en las ciudades
Los bosques urbanos se plantean como infraestructuras críticas para combatir el cambio climático, al pasar de considerarse ornamentales a recibir la misma prioridad que otras obras estratégicas en las ciudades. Un estudio internacional, publicado en PLOS Climate y liderado por la Universidad de Bangor (Reino Unido), advierte que la falta de inversión y planificación limita su capacidad para reducir el calentamiento global. El texto señala que el arbolado urbano ayuda a mitigar el efecto isla de calor, purifica el aire, amortigua el ruido del tráfico e impulsa servicios como la infiltración del agua y la conservación de la biodiversidad. La propuesta incluye financiación estable, protección jurídica más estricta contra la tala en suelo público y privado y planificación urbana que incorpore la reforestación para sostener ciudades resilientes y equidad por acceso a la naturaleza.





