Mullin amenaza con restricciones en aeropuertos de ciudades santuario: impactos y controversias
El titular de Mullin, al frente del DHS, propone sancionar a las ciudades santuario mediante restricciones operativas en aeropuertos, una estrategia diseñada para presionar gobiernos locales y estatales que limitan la cooperación con las autoridades federales en inmigración. La iniciativa podría implicar la reducción de personal de Aduanas y Protección Fronteriza e incluso la suspensión del procesamiento de vuelos internacionales en determinadas jurisdicciones. El foco está en las jurisdicciones clasificadas como santuario por la Fiscalía, entre ellas ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Seattle y Filadelfia, además de otros estados y gobiernos locales. En Virginia, la gobernadora Abigail Spanberger firmó una orden para limitar la cooperación de funcionarios estatales con autoridades migratorias. Advertencias de impacto señalan que la medida afectaría conectividad, comercio y turismo, con Airlines for America y la U.S. Travel Association alertando sobre consecuencias severas. Dentro del gobierno existen diferencias; el secretario de Transporte, Sean Duffy, criticó la idea de suspender operaciones por criterios políticos, y no hay implementación inmediata ni aprobación de la Casa Blanca. Expertos señalan que los efectos podrían trascender las jurisdicciones objetivo, ampliándose a nivel nacional.







