Reactivación del tratado minero entre Chile y Argentina despierta alertas ambientales
La reactivación del tratado minero entre Chile y Argentina despierta alertas ambientales por su posible impacto en glaciares y cuencas. El 14 de abril, el ministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, y el secretario de Minería de Argentina, Luis Enrique Lucero, acordaron retomar las sesiones de la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera, un pacto vigente desde 1997 para explotar yacimientos binacionales mediante Protocolos Adicionales Específicos. La próxima reunión, prevista para el 7 de julio en Buenos Aires, buscará avanzar en proyectos en la alta cordillera y coordinar logística entre Atacama y Valparaíso, permitiendo que empresas operen en la alta montaña como si fuera un solo territorio. Organizaciones civiles advierten que las concesiones fronterizas pueden superponerse con glaciares y sistemas hídricos, afectando abastecimiento de agua para más del 70% de la población chilena. Ambientalistas exigen evaluación rigurosa de impactos, mientras la iniciativa podría atraer inversiones y transferencias tecnológicas, a la par de tensiones políticas por la gestión de recursos entre ambos países. El informe también cita a geógrafos y activistas que advierten que la minería binacional podría afectar glaciares y reservas hídricas que abastecen al 70% de la población chilena, elevando la preocupación.






