Ataques de drones ucranianos a refinerías sumen a Rusia en una crisis de combustible estival
Ataques de drones ucranianos a refinerías sumen a Rusia en una crisis de combustible estival: crecen las filas en gasolineras y la incertidumbre para automovilistas en distintas regiones de Rusia, a raíz de la campaña de ataques ucranianos contra infraestructura petrolera. El fenómeno, reportado como sin precedentes para el país, afecta también a la vida cotidiana en el quinto año de la invasión a gran escala de Ucrania. Videos difundidos en redes muestran colas de horas y surtidores vacíos; en Irkutsk, el alcalde ordenó instalar baños portátiles para quienes esperan. El presidente Vladímir Putin reconoció que persisten “problemas” para automovilistas y empresas, aunque afirmó que la escasez “no es crítica” y es “temporal”. Según un conteo de The Associated Press, desde finales de marzo se registraron más de 50 ataques contra refinerías, depósitos y terminales, incluyendo Crimea. La refinería de Tuapse habría sido alcanzada cuatro veces en poco más de dos semanas. En junio, el crudo procesado cayó 25% interanual a 3,95 millones de barriles diarios; la producción de gasolina bajó 17% a 850.000 barriles diarios, con un tercio de la capacidad refinadora fuera de servicio.






