Dos caídas que quizá en otro momento hubiera salvado
Dos caídas que quizá en otro momento hubiera salvado resumen la jornada de Marc Márquez en el GP de la República Checa, en Brno. El piloto describió una mañana difícil, con dos caídas y un equilibrio entre ritmo y gestión, buscando mejorar su rendimiento sin perder control. Márquez afirmó que la moto podría rendir más y que la competencia de Bezzecchi y Ogura, representadas por Aprilia, no es definitiva; más bien sostuvo que las condiciones del día dependen de los pilotos y de cómo se aprovecha la moto. Sobre el regreso de Álex Márquez, 33 días tras su caída en Montmeló, dijo estar contento; está habilitado para competir pero debe recuperar musculatura tras una lesión vertebral. En la sesión de salidas, el piloto decidió mantener el front device en todos los intentos, y explicó que evitó ensayar por la mañana para optimizar el uso de neumáticos. También comentó un gesto con las manos visto en la televisión, asegurando que no tiene ningún problema y que el equipo Tardozzi cuida su progreso, destacando la planificación para avanzar paso a paso.






