El adornismo sin Adorni, una cultura del poder
El texto vincula el caso del “adornismo” en el sector público con la salida de Manuel Adorni y el debate sobre privilegios en el Gobierno. A partir de la renuncia, se plantea que, aunque el episodio del viceministro de Justicia descrito como una escapada recreativa al Mundial en Estados Unidos sea considerado menor, abre una pregunta: si el “adornismo” desapareció o persiste como cultura. El artículo sostiene que la lógica del “funcionario sacrificado” se asocia a que el Estado pague traslados y beneficios, mencionando viajes familiares en avión privado, hoteles de lujo y otros consumos difíciles de justificar. En el caso del secretario de Justicia, Santiago Viola, que asumió a mediados de marzo, el texto menciona un escenario deportivo con presencia de foto en estadio. También compara el patrón con referencias a otros casos previos y describe el “adornismo” como una mezcla de privilegio y avivada, enmarcada en el poder.







