El gasto récord de misiles de EE.UU. limita la presión de Trump sobre Irán
Tras cinco meses de operaciones en torno a Irán, el Ejército de EE. UU. ha empleado una parte relevante de sus reservas globales de misiles tácticos de largo alcance ATACMS y de los nuevos misiles de ataque de precisión PrSM, dos de sus principales herramientas terrestres para golpear objetivos a cientos de kilómetros. Las cifras exactas permanecen clasificadas. Washington no se queda sin capacidad para atacar, pero sí pierde opciones para hacerlo sin acercar tripulaciones humanas a las defensas iraníes. ATACMS (lanzado desde HIMARS y M270) puede alcanzar unos 300 km; PrSM, en sus primeras versiones, supera 400 km y busca llegar a más. Como la campaña de Trump superó el plan inicial de 4 a 6 semanas, el Mando Central ha tenido que mover municiones entre regiones, forzando nuevas prioridades y limitando disponibilidad futura para otros frentes, como el Pacífico o Europa.







