Imputan por homicidio involuntario a los dueños de la discoteca Jet Set de Santo Domingo, cuyo derrumbe dejó 236 muertos
El proceso por la tragedia de la discoteca Jet Set avanza: la imputación por homicidio involuntario contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, dueños del local en Santo Domingo, fue anunciada tras el derrumbe de abril pasado que dejó 236 muertos y más de 180 heridos. El juez Raymundo Mejía sostuvo que la acusación presentada por el Ministerio Público corresponde a homicidio involuntario y ordenó que ambos enfrenten un juicio de fondo bajo esa calificación; no se acogió la petición de procesarlos por homicidio voluntario con dolo eventual. Las penas por homicidio involuntario oscilan hasta 2 años, frente a hasta 20 años por dolo eventual. La apertura del juicio se anunciará dentro de 15 días y se examinarán el deterioro estructural, conocimiento de los dueños sobre problemas del techo y la responsabilidad que les corresponde. El tribunal admitió las evidencias del Ministerio Público —peritajes, testimonios, documentos— y también las pruebas de la defensa. Se mantuvieron las medidas de coerción: 50 millones de pesos de garantía para cada imputado, impedimento de salida y presentación periódica. También se inmovilizaron bienes vinculados a los imputados y a empresas del grupo, por hasta 500 millones de pesos, para garantizar posibles indemnizaciones civiles. El juez afirmó que existen indicios de negligencia, pero no prueba de intención criminal.







