Seguridad Nacional pagó 464 millones de dólares por aviones. Luego los dejó en tierra.
El Departamento de Seguridad Nacional pagó 464 millones de dólares por 10 aviones usados mediante un contrato sin licitación, argumentando que eran necesarios “con urgencia” para vuelos de deportación. Sin embargo, según un informe del The New York Times, la flota permaneció casi inactiva durante meses. Del total, tres aeronaves son jets privados de lujo y siete son Boeing 737 más antiguos. Poco después de la compra, el departamento intentó prestar o arrendar dos aviones a otras agencias, incluido un posible uso vinculado al director del FBI, Kash Patel, según una carta citada por el medio. Además, un documento interno señaló falta de personal para operar los aviones. El reporte también apunta a una tendencia de contratos apresurados eludiendo procedimientos regulares y cuestiona la necesidad de comprar y mantener flota propia frente al fletamento existente en ICE.






