Un equipo de rugby en silla de ruedas paga 9.600 euros por un partido que no llegó a jugar: desvían su avión, les cancelan la vuelta y los tienen que subir a pulso a una furgoneta
El club veronés Mastini Cangrandi, de rugby en silla de ruedas, denunció una cadena de contratiempos durante un viaje a Catania y el regreso que terminaría en un gasto de hasta 9.600 euros. El sábado 26 de septiembre volaban con cinco jugadores con discapacidad y tres acompañantes, pero por la erupción del volcán Etna el avión no pudo aterrizar en Catania y desvió a Comiso. Esa situación llevó a la suspensión de los encuentros para el resto de rivales. El domingo 27, su vuelo de regreso a Verona fue cancelado y la aerolínea ofreció reubicarlos cuatro días después. Además, tras un pago por una furgoneta de nueve plazas —primero 890 euros y luego exigieron otro ingreso— el equipo no recibió el vehículo y aseguran que el dinero no fue devuelto.







