Cómo una modelo erótica acabó saboteando el gasoducto Nord Stream | El Diario Vasco
Cómo una modelo erótica acabó saboteando el gasoducto Nord Stream: el reportaje vincula el atentado del 26 de septiembre de 2022 con una operación submarina en el mar Báltico, entre Rusia y Alemania, descrita a partir de los datos de Bojan Pancevski (The Wall Street Journal). El texto recrea el escenario marítimo con olas por encima de 2 metros y la decisión de buzos de abortar la misión. En ese momento, una mujer de unos 30 años se ofreció para ejecutarla sola y preparó una bomba con temporizador, fabricada con una bombona de oxígeno de buzo, con un peso adicional de cerca de 40 kilos. Nueve días después, la red sueca de sismógrafos registró sacudidas cerca de Bornholm, mientras que al día siguiente un avión de combate danés detectó emanaciones en el mar. Con esos indicios se confirmó la destrucción del conducto, aún no operativo y relevante para la economía alemana. El corte de suministro impactó en Europa: los precios del gas subieron un 12% y el suministro consolidó a EE. UU. como líder en exportaciones de GNL. La autoría generó dudas; Rusia fue señalada primero y Putin lo calificó de terrorismo internacional, mencionando a servicios secretos de EE. UU. y Reino Unido.







