Enfado absoluto entre los controladores por las acusaciones de Puente: "Es deleznable que el capitán del barco culpe al último marinero"
El conflicto entre controladores ferroviarios y el ministro Óscar Puente se intensificó tras sus declaraciones en rueda de prensa, donde señaló al Centro de Control de Atocha y a sus operadores por falta de personal y recursos. Pedro Póvez, portavoz de CSIF, consideró “deleznable” que el ministro, al que atribuyó el rol de “capitán del barco”, culpe al “último marinero”, mientras trabajadores denuncian herramientas antiguas y ausencia de medios. Laura Higuera (Sindicato de Circulación Ferroviario) criticó que un controlador deba vigilar 24 horas los siete días y atender incidencias. Puente respondió señalando un acuerdo previo con sindicatos tras el caso de Adamuz para ampliar plantillas, aunque continuó su reproche hacia un trabajador concreto.






